Conducir con calor extremo

Introducción

conducir con calor Conducir con calor extremo
Conducir con calor extremo 3

¿Cómo conducir con calor extremo? – e incluso sin que sea extremo, el vehículo al dejarlo aparcado al sol se calienta y la sensación al entrar en él, hasta que el aire acondicionado haga efecto, es la de estar dentro de un horno.

En estos momentos soy el feliz propietario de 4 vehículos, 3 de ellos sin aire acondicionado que refresque el interior del vehículo ( y además no funcionan, pero eso es otra historia), y el cuarto está en el taller, así que me he ido de vacaciones con el coche de mi padre, un Renault 19 rt, también sin aire acondicionado.

Por suerte, estamos en el norte y las temperaturas no son tan elevadas, pero aún así, en un día de sol, el interior del coche se pone excesivamente caliente.

Hoy os vamos a contar que recomiendan los expertos, para conducir con calor extremo, ya que según algunos estudios realizados, con temperaturas superiores a los 35ºC se eleva el riesgo de un siniestro. Las reacciones de un conductor son un 20% más lentas que a 25ºC, lo que equivale, aseguran, a conducir con 0,5 gramos por litro de sangre.

Lo cierto, es que cuanto más calor tengas en el coche, antes quieres llegar a tu destino (yo lo he vivido), y puedes bajar la guardia y prestar menos atención a las señales de tráfico o a lo que ocurre a tu alrededor.

Recomendaciones para conducir con calor extremo:

Deslumbra el sol Conducir con calor extremo
  • Por eso la primera recomendación que os damos es mantener los niveles de alerta y atención hasta llegar al destino.
  • Evita las horas de más calor: evitar circular entre las 13 y las 17 horas. Es la franja horaria en la que hace más calor y el sol se convierte en protagonista. Es más recomendable ir a primera hora de la mañana o durante el atardecer, cuando el sol va cayendo y sus rayos no inciden de forma tan directa.
  • Se debe parar cada dos horas o 200 km, una parada para tomar un café y estirar las piernas, te despeja y te permite que tu viaje se haga más pesado. En las paradas, hay que procurar detenerse en zonas de sombra. Si se hace al sol controlar que no se quede nadie dentro del coche.
  • Viajar con una temperatura adecuada dentro del coche, entre los 21 ºC y 23 ºC. (eso puede ser complicado si, como hemos dicho en la introducción, viajas con un coche sin aire acondicionado).
  • Se recomienda usar gafas de sol homologadas, ya que el sol puede deslumbrarte cuando menos te lo esperas, y sufrir un percance.
  • Por supuesto no conducir en chanclas o sin camisera, ya que a parte de estar prohibido y ser sancionable, conducir con chanclas puede darnos problemas si se nos escapa del pie. es conveniente usar ropa cómoda y ligera.
  • Beber líquidos con frecuencia, sin esperar a tener sed. Lo mejor es optar por agua o zumos de fruta. Por supuesto nada de alcohol.
  • Es conveniente ingerir una alimentación ligera, rica en proteínas y vitaminas, y evitar las comidas grasas que provoquen una digestión pesada, esto puede darte somnolencia y hacer que bajes la guardia en la conducción.
  • Antes de iniciar un trayecto es recomendable bajar las ventanillas de coche para de esta forma airear el interior del vehículo (sobre todo si lo has dejado al sol). de tal manera que la temperatura del exterior con la del habitáculo se igualen.
  • Si se cuenta con aire acondicionado o climatizador al encenderlo hay que también bajar las ventanillas durante unos minutos para de esta forma expulsar el aire caliente del interior.
  • En caso de contar con un climatizador que permita fijar una temperatura concreto resulta recomendable que oscile entre los 22 y lo 24ºC con el fin de evitar una diferencia de temperatura extrema entre el interior del coche y el exterior. También se recomendable orientar las salidas del aire frío de forma que se distribuya por el habitáculo, no directamente a la cara o el pecho.

Síntomas de que el calor nos está afectando

Algunos síntomas que pueden indicarnos que el calor nos está afectando son los siguientes: excesiva sudoración, palidez o cambios en el color de la piel, alteraciones en el pulso y en la temperatura, calambres, cansancio excesivo, mareos, náuseas, problemas de respiración, dolor palpitante en la cabeza, confusión, etc.

También se debe prestar atención a otros efectos como: mayor agresividad, somnolencia, aumento del tiempo de reacción, incremento de las distracciones, fatiga ocular, alteraciones en la percepción del entorno, etc.

Si detectamos alguno de estos síntomas, lo mejor es detener la conducción, descansar y si es necesario aplazar el resto del viaje hasta estar totalmente recuperado.

Deja un comentario